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Cada antibiótico que tomamos deja un rastro en los ríos: un estudiante chileno en Italia investiga cómo eliminarlo con luz solar

Pedro Anabalón, doctorando de la Universidad de La Frontera, desarrolla una pasantía en Italia donde trabaja en un material que usa energía solar para destruir residuos de fármacos en el agua, uno de los factores detrás de la resistencia antimicrobiana, que la OMS estima ya causa más de un millón de muertes al año.

Cuando alguien toma un antibiótico, su cuerpo no lo absorbe por completo. Una fracción del fármaco sale del organismo, llega a las aguas residuales y desde ahí se filtra a ríos y lagos.  Los sistemas de tratamiento convencionales no están diseñados para eliminarlo. Es una contaminación silenciosa y creciente que afecta ecosistemas acuáticos a diario, y en todo el mundo. 

Pedro Anabalón trabaja en una solución: un material capaz de usar luz solar para destruir esos residuos en el agua antes de que desencadenen consecuencias que hoy preocupan a organismos sanitarios de todo el mundo.

Anabalón es estudiante del Doctorado en Ciencias de la Ingeniería mención Bioprocesos de la Universidad de La Frontera, y actualmente desarrolla una pasantía en Università degli Studi della Campania Luigi Vanvitelli, en Caserta, y de la Università degli Studi di Napoli Federico II, en Nápoles, para profundizar esta línea de investigación. 

El problema que lo ocupa no es solo ambiental. Las bacterias que viven en ríos y lagos contaminados con antibióticos quedan expuestas de forma permanente a pequeñas concentraciones del fármaco. Bajo esa presión constante, algunas cepas desarrollan mecanismos para sobrevivir.

Cuando esas bacterias resistentes llegan a los seres humanos, a través del agua, de la cadena alimentaria o del contacto directo, los tratamientos que antes funcionaban dejan de ser eficaces. Una infección tratable con un medicamento común puede volverse mucho más difícil de combatir. La Organización Mundial de la Salud advierte que la resistencia antimicrobiana ya causa más de un millón de muertes al año en el mundo.

El material que activa la luz solar

El antibiótico bajo la lupa es la ciprofloxacina, un fármaco de uso humano frecuente. La apuesta de Anabalón son los materiales fotocatalizadores: se activan con luz solar y desencadenan reacciones químicas que descomponen el antibiótico hasta convertirlo en subproductos sin efectos nocivos. En Italia desarrolló un material que combina nitruro de carbono grafítico y óxido de vanadio, y que en laboratorio ha mostrado resultados prometedores.

Investigar lejos de casa

Más allá de los resultados de laboratorio, la pasantía también ha implicado adaptarse a un entorno científico y cultural distinto. “Ha sido una experiencia completa que me ha permitido enfrentar distintos desafíos. Trabajar en un entorno científico diferente me ha permitido observar otras formas de organización, colaboración y desarrollo de la investigación”, indicó.

La investigación se encuentra en una etapa exploratoria. El objetivo por ahora es generar conocimiento que pueda derivar, en el futuro, en tecnologías concretas para el tratamiento de aguas contaminadas con fármacos. Un trabajo que nació en el postgrado de una universidad del sur de Chile y que hoy avanza en los laboratorios de Italia.