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Tesis doctoral propone uso innovador de la chía para proteger probióticos y potenciar sus beneficios en salud

La investigación fue desarrollada por Víctor Bascur Jara en el Doctorado en Ciencias de la Ingeniería mención Bioprocesos de la Universidad de La Frontera, y propone una estrategia basada en mucílago de chía para mejorar la estabilidad y eficacia de probióticos.

Un componente natural presente en la chía está abriendo nuevas posibilidades para mejorar la eficacia de los probióticos en alimentos y salud. Este fue el foco de la investigación desarrollada por Víctor Bascur Jara, quien obtuvo el grado de Doctor en Ciencias de la Ingeniería mención Bioprocesos de la Universidad de La Frontera, proponiendo soluciones innovadoras para proteger estos microorganismos en condiciones adversas.

La tesis, titulada “Chia Seed Mucilage as a biomaterial for microencapsulation by spray drying and protection of Lactobacillus rhamnosus GG: Applications in alginate matrices and Fe₃O₄ nanocomposites”, fue desarrollada bajo la guía de las académicas Dra. Mariela Bustamante y Dra. Olga Rubilar, del Departamento de Ingeniería Química e integrantes del claustro del programa doctoral. El estudio se enfocó en mejorar la estabilidad de probióticos durante su procesamiento, almacenamiento y tránsito por el sistema digestivo.

Para ello, la investigación utilizó microencapsulación mediante secado spray, una técnica ampliamente empleada en la industria, pero que puede afectar la viabilidad de los microorganismos debido a las altas temperaturas. Frente a este desafío, se evaluó el mucílago de semilla de chía como agente encapsulante en matrices de alginato, con el objetivo de proteger la cepa Lactobacillus rhamnosus GG.

Innovación desde un recurso natural

Los resultados evidenciaron un desempeño favorable: las microcápsulas alcanzaron una sobrevivencia superior al 92 % tras el secado, manteniendo su estabilidad durante 60 días en refrigeración. Asimismo, mostraron resistencia a temperaturas de hasta 80 °C y a condiciones de digestión simulada, conservando niveles por sobre el umbral mínimo requerido para que los probióticos generen beneficios en el organismo.

Estos hallazgos confirman el potencial del mucílago de chía como encapsulante natural eficaz, estableciendo un método de referencia para aplicaciones en biotecnología alimentaria. En una segunda etapa, la investigación avanzó hacia la biosíntesis de nanopartículas de magnetita mediada por este mismo biopolímero, incorporándolas en la coencapsulación de probióticos.

Este desarrollo permitió observar una liberación más controlada en condiciones de digestión simulada, con mejoras en la fase intestinal inicial, lo que se traduce en una mayor probabilidad de que los probióticos lleguen en mejores condiciones al intestino y, por tanto, aumenten su efectividad.

Trayectoria doctoral y proyección

El desarrollo de esta tesis fue posible gracias a la Beca de Doctorado Nacional de ANID. Durante su formación doctoral, Víctor Bascur participó en dos congresos internacionales, siete congresos nacionales y un curso internacional, además de lograr la aceptación de dos publicaciones en revistas indexadas. Los resultados de su tesis le permitieron adjudicarse el programa Trampolín Lab-UFRO 2025, fortaleciendo la proyección aplicada de su investigación.

Es Ingeniero Civil en Biotecnología por la Universidad de La Frontera y cuenta con diplomados en Gestión de Calidad, Riesgos y Auditoría (Instituto Profesional IACC), y en Desarrollo, Pobreza y Territorio con mención en Gestión Territorial (Universidad Alberto Hurtado). Su formación académica se consolidó con el Doctorado en Ciencias de la Ingeniería mención Bioprocesos cursado en la misma casa de estudios.

Sobre el proceso que dio forma a esta investigación y su desarrollo como investigador, el Dr. Bascur expresó: “Mi paso por el Doctorado ha sido una experiencia transformadora. Me permitió consolidar mis conocimientos en biotecnología aplicada y abrir nuevas líneas de investigación en encapsulación de probióticos y valorización de biopolímeros naturales. Más allá de los resultados científicos, valoro profundamente el aprendizaje en liderazgo, colaboración y transferencia tecnológica, que hoy me permiten proyectar soluciones sostenibles con impacto regional e internacional”.